Desde el primer momento que se le propuso la idea, Pancho se mostró encantado. Recibió a los chicos a su llegada el día que fueron a un entrenamiento en el Madrid Arena en marzo. Se presentó a sus padres y hermanos y estuvo jugando con ellos. Al finalizar se fotografió con todos los chicos de la escuela. En junio asistió a la clausura de la escuela. Estuvo charlando y viendo el entrenamiento de los chicos, jugó con ellos y al final de la actividad entregó regalos y un balón a cada uno. Los chicos de la escuela están muy identificados con el jugador y no paran de hacer alusiones o preguntar por él en cada entrenamiento.
El próximo “padrino” será el jugador Gonzalo Martínez. Apadrinará la escuela de baloncesto para personas con discapacidad intelectual en Madrid que la Fundación Estudiantes junto con la Fundación Síndrome de Down pondrá en marcha en octubre de 2007.
Tanto los jugadores como los técnicos del primer equipo están a la espera de involucrarse con proyectos que la Fundación Estudiantes les proponga. Su objetivo: “hacer equipo”. |